Saudade retroactiva
Estaba este señor que escribía
Señor A cruzando
la puerta de su último verso
y el suelo no le besa el paso.
-Julito-
le dicen
-vení, Julito-
en el loquero
y contesta respetuoso
que es el Señor A
que escribe
que en su universo no había barandas.
Los balbuceos de Julito
los gritos del Señor A
y ambos
y ambos
vacíos del vértigo.
Me gustó mucho! Y sin saber de qué hablabas en lo escrito, te cuento que la palabra esa le da un cierto tinte de misterio...Genial!
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