Empatía
Solo los poetas entienden a las putas.
Están todo el tiempo atrás de los ojos
y casi nunca en el cuerpo.
Su experiencia ha de ser vivida por otros.
Son territorios tan pequeños que no pueden ser conquistados
por la invasión constante a sus sentidos
y a la vez tan extensos como la línea del horizonte
donde sus ojos parecen respirar
y su cerebro desarticularse en alas de agua.
Esto puede notarse en detalles característicos, a saber:
El peso que parecen tener sus vasos de whisky
Sus cigarrillos de leyenda nórdica
Y algo que solía ser gracia
una cierta majestuosidad en la tristeza.
Solo las putas entienden a los poetas.
Estar vivo es una profesión.
La muerte se vuelve un after office.
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