El fáneron

El fáneron es esquivo y al intentar evidenciarlo es fácil parecer aleatorio, o caer en el sinsentido, en la contradicción.
El fáneron es una no-voluntad y se vale de esas trampas lingüísticas para no dejarse ver, no busco evitarlas, solo busco que desconfíen predeciblemente de lo que digo.
Busco que se opongan a la creación de esta idea en sus mentes, manipular las direcciones de las flechas y sembrar una no-imagen.
Moldear sin significar. Hacer aparecer adelante (atrás) de sus ojos al elefante del fáneron. Hacerles creer que conté mi plan antes de tiempo.
El fáneron hace racimo, dendrosis, como una bala que se hizo esquirlas en la hipercarne de la mente.
Parece que se incrusta pero también, no-voluntario ante la expansión de la mente, aparece sólido, oponiéndose.
La palabra es esquirla, es dendrosis, el significado de la palabra también es esquirla, pero la historia aún está, la dirección original puede adivinarse, la naturaleza del fáneron es rastreable, apenas rastreable, lleva tiempo.
Hay una especie de personalidad en las palabras.
Por ejemplo: "amor", mi palabra "amor" tiene naturaleza infingible, y otro puede decirle "querer" a lo infingible y "amor" a lo incondicional. Esa personalidad, "lo infingible", es la herida original, la que ha dendrosado con resultados babélicos, "querer" para el otro y "amar" para mí, rastreando estas naturalezas se contornea al fáneron.
De la misma forma, cada uno tiene (al menos) una palabra distinta para el fáneron, hay (al menos) una palabra que no tiene personalidad. No tiene herida original.
El fáneron no es una palabra más, está disfrazado de palabra, es el responsable de las palabras, un agente anticoagulante para la dendrosis. Es imposible hipercicatrizar a su alrededor. Es independiente y complementario de la hipercarne.
La frontera de la hipercarne es lo tangible y no se puede ir más allá del fáneron, no intenten. El fáneron es solo permeable a sí mismo.
Para atravesar el fáneron hay que volverse el fáneron.
No hay nada ahí afuera, no busquen más allá del fáneron.
Más allá no es humano, afuera no existe tal cosa como "la búsqueda", es una no-voluntad.
No aprendí, no crecí, nada y me ensanché también más que las galaxias.
Hay nada ahí afuera, una nada infinitamente extensa, en tiempo y espacio.
Amen, y esto ya es consejo, ahora que pueden, ahora que se puede no ser fáneron.
Yo no estuve y casi no estoy y volví porque no se podía amar.

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